¡Mamá, por favor, en el colegio no!

Noviembre de 2011.

Reflexiones a raíz de la puesta en marcha de Femenino plural

Leyre repetía que tenía miedo. Lo dijo al menos cuatro veces a lo largo de las pocas horas que pasamos juntas. Pero ella no fue la única […]

No olvidemos el miedo de Leyre, que también era de otro modo el de Alicia, Miriam, Alejandra, Elvira y Nieves. “Miedo a que me baje cuando esté en el colegio” “¡¡por eso me tiene que bajar en fin de semana, mamá!!”. Podemos entender tal preocupación puesto que su menarquia suceda en el colegio o el instituto imposibilita que puedan correr a los brazos de su madre, para que las arrope en ese momento de crisis en el que se desvanece sutilmente la vida tal y como hasta ahora la conocen. No obstante, me aventuro a afirmar que ese miedo repetido iba más allá. Ese miedo habla del centro educativo vivido como el entorno hostil en el que no tiene cabida un acontecimiento como la menarquia. Habla de que la llegada de la menstruación a la vida de una niña siga siendo vivida en nuestra sociedad desde la vergüenza y el no reconocimiento de la misma como experiencia fundamental en la vida de la mujer.

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